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WWW.HUERTAGRANDE.COM  PARQUE NATURAL LOS ALCORNOCALES COMIDA TÍPICA

S

 

 

La gastronomía del Parque natural de los Alcornocales

 

 

La gastronomía de esta zona de Cádiz y Málaga es de gran riqueza. La cocina de la comarca posee claros tintes montanos, con poca dependencia del pescado y mucha de los productos del monte. No obstante aparece sana y equilibrada como pocas al ser una mezcla y combinación de sabiduría, como demuestra su perpetuación a través de los siglos.

En este caso no hay grandes secretos ni platos estelares que den fama a la región fuera de sus contornos. Pero sí existe una sobria sabiduría popular que sabe seleccionar materias primas, combinar productos, aderezar adecuadamente y ajustar cada tipo de comida a la época del año más propicia. Como en otros lugares de Andalucía se deja sentir la gran influencia del aceite de oliva, en este caso matizado por otros muchos productos del campo.

Las diferentes culturas que se han sucedido en el Parque han dejado una huella evidente en su gastronomía. Esta huella es hoy difícil de rastrear, por una parte por la cantidad enorme de culturas y de pueblos que han pasado por esta zona cercana al estrecho de Gibraltar y, por otra, por la evidente creatividad de los gaditanos y malagueños que han adaptado en cada caso las formas más elaboradas de sustento a sus faenas agrícolas, su tarea de cazadores, su trabajo entre los alcornoques, etc.

El aceite de oliva, las salazones,  las uvas, los higos y otros muchos productos perduran desde la presencia romana por estas tierras. Los pobladores llegados desde el Norte de Africa, aportaron muchos otras formas de alimentación pero sobre todas ella destaca en la zona la elaboración de quesos y, sobre todo la obtención de la miel.

Este producto necesita para su formación de monte, flora abundante y variedad de plantas que suministren néctar durante muchos meses. Y todas estas condiciones se dan en el Parque, de forma que sus montes suministran miel de calidad, aunque, por desgracia no recibe el esmero que debiera, debido a que toda la atención industrial la acapara el alcornoque y el corcho. Con miel se elaboran los exquisitos dulces de la zona.

El cereal ha de venir de fuera. Pero se acoge con gusto para preparar las gachas y migas, ya que todo lo demás que llevan estos platos está en la región. La cocina tradicional está vinculada a los exquisitos productos del campo como las tagarninas, cabrillas, caracoles, hongos, espárragos, etc.

Mención aparte merece la caza. En estos montes fue tradicional la montería desde los más remotos siglos y en sus formas más diversas. La carne de venado, de jabalí y de otros mamíferos es base ideal de buenos asados y platos que por la propia calidad de la materia prima no precisan mucha elaboración. En todo caso el aderezo con las plantas aromáticas que crecen de forma espontánea en toda la zona como el laurel, orégano, poleo, etc.

El conejo encuentra en el arroz –llegados desde la vecina Sevilla- su compañero ideal para hacer esos  platos “caldosos” que constituyen pequeñas obras de arte de los fogones serranos.

Las volatinerías, con la perdiz a la cabeza, escribe otra página igualmente importante de esta cocina. Productos naturales de las zonas cercanas también son usados con esmero. Los piñones que llegan desde los pinares de Barbate, Doñana y otros, los membrillos para hacer el dulce, desde los vecinos valles de Córdoba y Málaga, las pasas desde Málaga, las hortalizas desde las vegas amplias de los ríos y el pescado desde la costa.

La matanza del cerdo y sus productos derivados son también reseñables. Aunque la bellota del alcornoque no es tan dulce como la de la encina, también ceba bien a las piaras durante la montanera y la matanza allá por final de año se convierte en un suministro de variadísima materia gastronómica para todo el año.

El cerdo ibérico de esta zona no posee la fama de otros, pero no siempre van unidas fama con verdad. Las chacinas se elaboran por métodos artesanales, con pequeños detalles modernos en las especias y el envasado. Siguen siendo de gran calidad aunque poco conocidas fuera de la provincia. El jamón, como toda materia natural está influido por millares de condicionantes y a veces éstos se alían para congeniar perniles y rebanadas de sabor inigualable.

El vino que es protagonista indiscutible de las tierras bajas, allá por las campiñas de Jerez y Puerto de Santa María, no encuentra acomodo solemne ni frecuente en la cocina de la Sierra. En todo caso se usa como compañero de la comida o para añadir a algunos productos de repostería.

La cocina moderna no ha desplazado a la cocina tradicional en esta zona, pero sin embargo, sí han aparecido respuestas a la demanda de productos naturales y biológicos. En localidades cercanas al Parque se están formando cooperativas que se especializan en la elaboración de mermeladas, huevos y otros productos ecológicos que están teniendo muy buena acogida en el mercado .

Tampoco se pude olvidar la presencia de repostería con raíces árabes, herencia de la ocupación musulmana. Así hallamos en Medina Sidonia y Jimena dulces como los alfajores o las tortas de manteca o los piñonates.

Estos productos se realizan con las mismas medida e ingredientes desde hace siglos, por lo que son considerados, además de platos gastronómicos característicos de la zona, verdaderos trabajos de artesanía.

A modo de información ahí va la reseña de dos sencillas recetas de gastronomía local que pueden encontrarse en numerosos restaurantes de la zona.

*Lomo de cerdo ibérico.-Producto de la matanza tan frecuente en esta zona. Se macera la carne hasta ablandarla convenientemente y se sazona con ajo, comino, orégano, pimiento, vinagre y sal. A continuación se entierra en manteca “colorá” y se sirve en caliente acompañado de una guarnición de patatas a lo poble.

*Gazpacho caliente.- A modo de sopa casera, se vierte un caldo recién cocido sobre pan troceado en pellizcos. Este caldo se obtiene de un refrito de tomates, pimientos, ajos y cebollas y una vez regado y arropado por unas patatas durante breves minutos, se sirve sobre un dornillo de madera noble.

 Alojamientos rurales

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Alojamientos Rurales Huerta Grande

Parque Natural de los alcornocales Pelayo Algeciras (Cádiz)
Carretera a malaga Km 96 a 10 minutos de Tarifa
956 679 700 - 616 489 064 - 627 480 331